viernes, 4 de noviembre de 2011

4. Conservación en ámbar.


El ámbar es una sustancia transparente y de color caramelo, que se emplea e joyería; su origen se conoce perfectamente: se trata de resina fósil. Algunos trozos de ámbar contienen pequeños organismos en especial insectos, incluidos en su interior. Su procedencia es fácil de sospechar se trata de de pequeños organismos que se quedaban atrapados por la viscosa resina que manaba de las coníferas que sufrían alguna herida, como ocurre en la actualidad; cuando quedaron totalmente cubiertos quedaron aislados del mundo exterior y, por tanto, preservados de la acción de las bacterias descomponedoras y del ataque mecánico de la intemperie. Al transformarse la resina en ámbar el resto orgánico quedó visible en su interior, los fósiles en ámbar no son muy frecuentes y suelen ser casi siempre de invertebrados muy pequeños. No obstante ofrecen información sobre grupos escasamente conservados por otros mecanismos, pues su posibilidad de fosilización es mínima, tanto por la delicadeza de su estructura como por el ambiente donde vivían (la fosilización continental no es tan rica como en el mar ya que en este se encuentra mejores sedimentos), además ofrecen datos muy precisos: el color, las nerviaciones de las alas de los insectos, etcétera.
información extraidade OCEANO enciclopedia 2006.

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